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Las claves del partido de Javier Mascherano, el Jefe de la selección argentina

El volante fue clave no sólo en el juego, sino también en el aspecto motivacional; sacó una pelota clave y le avisó a Romero: "Hoy te convertís en un héroe"
Por Jeremías Prevosti | canchallena.com
Javier Mascherano acaba de caer mareado al suelo, luego de un duro choque de cabezas. El entrenador argentino lo sabe: no estamos hablando del Jefecito, sino del Jefe de la selección argentina. Igual, no debe preocuparse. Se pondrá de pie, volverá al partido y será, un vez más, la figura.
Mascherano fue el líder espiritual, pero también una de los más destacados desde lo futbolístico para lograr el pase a la final del Mundial Brasil 2014.canchallena.com te cuenta las claves del partido del 14, el guerrero y mentor que todo equipo necesita.

Entrega, sacrificio y una barrida histórica. Fue el dueño de la mitad de la cancha. Con los pies, con la actitud, con la garra, con la cabeza. Con todo aquello que caracteriza su juego, que supo tener desde sus comienzos en River y que perfeccionó en su paso por Barcelona. Hasta aquí, un partido común de Masche con la camiseta argentina. La clave estuvo en la última jugada del segundo tiempo. Arjen Robben rompe con la última línea argentina y llega mano a mano con Sergio Romero. Cuando parecía que la pelota tenía destino de red, el Jefe inmortalizó una barrida salvadora que quedará en la historia grande del fútbol argentino.

El pulmón anímico del equipo. En cada descanso del alargue, fue uno de los tres que tomó la palabra, junto con Alejandro Sabella y un sorpresivo Lionel Messi. Es parte de su esencia. Nació para ser líder. Juega para liderar equipos. Sabe cuándo, cómo y por qué, eso quedó demostrado. "Escuchame una cosa más. Hoy, hoy te convertís en héroe, ¿está?", fueron las palabras que le dedicó a Sergio Romero antes de los penales. ¡Vaya si acertó!

Relevar hasta al propio Lionel Messi. Leo es y seguirá siendo el faro de este equipo. Aunque en jornadas como hoy, en las que una pegajosa marca y un sistema lejos de sus comodidades lo apagan (apenas) del partido, Masche también toma el rol de guía y de ídolo popular. "MasChe", estampillas de San Martín con su rostro o simples frases de agradecimiento invadieron las redes sociales para agradecerle al Jefecito. Perdón, acto fallido: al Jefe de la selección argentina.

Sabé la cábala

Imperdibles imágenes de Sabella durante los penales. Mirá cómo los vivió y cómo empujó a uno de sus ayudantes cuando en medio de la alegría cambiaba de lugar.

Es de la escuela de Bilardo. De Estudiantes, claro. Alejandro Sabella vivió, como cualquier argentino, a full la definición por penales que nos dejó en la final después de 24 años. En esta cámara de DirecTV, se ve el penal a penal del DT, con sus usos, costumbres y cábalas. Siempre con las manitos casi pegadas al cuerpo y cruzadas. y siempre respetando la misma ubicación, tanto que en medio de la alegría por las atajadas de Chiquito hubo un cambio de lugar por el movimiento de unos de sus ayudantes y él lo volvió a "poner" en su casillero. Y después mirá cómo festejó con todo su cuerpo técnico, antes del abrazo con los jugadores.

"Hoy te convertís en héroe"

Mascherano dio la arenga al final del suplementario y, cara a cara con Chiquito Romero, le anticipó que sería la figura del partido. "Te comes el mundo". El arquero no le falló...

Jugó para diez puntos Mascherano. O para once, doce. Su partido siguió en el suplementario, en los descansos e incluso antes de los penales. El Jefecito tomó nuevamente la palabra ante sus compañeros. Primero habló grupalmente en una ronda. Y, después, lo llevó a Chiquito Romero a un costado. Apuntándole al pecho, casi a los gritos, le tiró: "Hoy te comés el mundo. Hoy te vas a convertir en el héroe". Ni en eso falló el cinco de la Selección. Agrandado, confiado, Romero fue hasta al área. El resto ya es historia. La historia que dice que la Argentina está de nuevo en una final del mundo.

Corriendo a la gloria

Con un brillante Romero en los penales, la Argentina pasó a Holanda y el domingo juega la final contra la dura Alemania, el último paso. Fiesta en todo el país, hay fe con este equipo que supo cambiar, muerde a lo loco, está sólido y no recibió goles en los mano a mano. Vamos con todo al Maracaná.

Chiquito sos un grande. Romero es un grande. Abrazate con el Goyco de la era moderna, que nos puso en una final del mundo. Y gritá también con Messi, Garay, Agüero, Maxi, que no pifian ni un penal. Gritalo porque la Selección vuelve a Río. Se va al Maracaná a buscar la gloria de ganar la Copa del Mundo contra Alemania. Y en la casa de Brasil.
¿Importa el partido? Hubo uno que fue mucho más pensado más que jugado. Todo en su lugar en los dos lados para que cuando uno la tiene, el otro esperara ordenado con dos líneas de cuatro. Lo mismo cuando ataca el otro. Argentina y Holanda jugaron un partido de ajedrez con pelota en el que se repartieron la tenencia y se cerraron tanto que las llegadas de peligro se cuentan con los dedos de una mano.
Firme Biglia y Mascherano en el medio, Argentina esperaba y cortaba rápido. Con Enzo Pérez, jugó de mayor a menor, fino e incisivo, con un Lavezzi prometedor (a la larga se quedó en eso) y con un Messi que parecía desequilibrante.
Holanda no se quedó atrás. A la dinámica de Robben y Sneijder, también le agregó la seguridad de Vlaar en el fondo y la versatilidad de De Jong y Kuyt en el medio. Ninguno rompía la línea media con superioridad numérica y el dominio territorial nunca fue de la mano del control del juego.
Argentina hizo un mejor primer tiempo y Holanda cerró mejor el partido. Con una llegada clarísima para cada uno (Higuaín tras un centro de Palacio y Robben cerrado justo por Masche) y la sensación que físicamente la Selección empezaba a dar ventajas. A Messi no le salía una y el suplementario pedía piernas frescas.
Un suplementario en el que Argentina arrancó dormida y terminó armando dos jugadas claras de gol. Una en la que Palacio cabeceó suave cuando podía darle de zurda y otra, tras una buena jugada de Messi por derecha, en la que Maxi Rodríguez no la agarró de lleno. Terminaron los dos cansados, ya esperando a los penales. Van Gaal, a diferencia de Costa Rica, no puso al arquero suplente porque ya no tenía más cambios. Y se encontró con Romero desde el principio de la definición, tapando esos penales clave como el primero.
Chiquito se fue agrandando, gritando cada penal atajado, con garra y corazón. Garay le pegó bárbaro, Agüero cumplió y Maxi le dio fuerte para garantizar la vuelta a una final de un Mundial. Después de un partido inteligente, en el que fue mejor, merecía pasar. Y lo terminó haciendo por San Romero.

Argentina quiere quedar a un paso de la gloria frente a la poderosa Holanda

El seleccionado argentino, invicto y con pleno de victorias en su campaña mundialista, jugará hoy ante Holanda una de las semifinales de Brasil 2014, que representará el penúltimo paso rumbo al objetivo de conquistar la tercera Copa del Mundo de su historia.
Los hinchas argentinos concentrarán su atención en el Arena Corinthians de San Pablo cuando, desde las 17, comience el partido con arbitraje del turco Cuneyt Cakir. La TV Pública, DeporTV, DirecTV y TyC Sports transmitirán el evento en directo a todo el país.
Superada la racha negativa de 24 años sin quedar entre los cuatro mejores, el equipo capitaneado por Lionel Messi irá en busca ahora de la quinta final desde que la FIFA creó la gran fiesta del fútbol en 1930.
Ese año Argentina perdió con Uruguay en la primera edición; posteriormente ganó las definiciones de 1978 y 1986 y luego cayó en la de Italia 1990, que fue la última vez que disputó una instancia como la de hoy en el Itaquerao.
El conjunto que conduce Alejandro Sabella llega con un rendimiento en ascenso y cinco victorias encadenadas: Bosnia 2-1 en Río de Janeiro, Irán 1-0 en Belo Horizonte, Nigeria 3-1 en Porto Alegre, Suiza 1-0 en San Pablo (octavos, tiempo suplementario) y Bélgica 1-0 en Brasilia (cuartos).
Holanda, que nunca ganó la Copa del Mundo pero disputó tres finales (1974, 1978 y 2010), transita un camino inverso, pues impresionó con su primera victoria ante el último campeón España (5-1) y luego fue menos impactante para ganarle a Australia (3-2), Chile (2-0), México (2-1) en octavos y Costa Rica (4-3 por penales) en cuartos.
En la historia mundialista, los holandeses tienen una importante ventaja sobre Argentina, que de todos modos le ganó el partido más importante: 3-1 (1-1) en el tiempo suplementario de la final de 1978, en el estado de River Plate.
La "Naranja Mecánica" goleó 4-0 en Alemania 1974, eliminó al equipo que dirigía Daniel Passarella (2-1) en los cuartos de final de Francia 1998 y empató sin goles por la fase de Grupos de Alemania 2006, en el último partido entre ambos. Además, se impuso en dos de los cuatros amistosos, sin victorias nacionales.
La semifinal del Arena Corinthians, cuyo ganador será rival de Alemania, enfrentará a uno de los equipos más goleadores (Holanda con 12, al igual que Colombia) con otro que ostenta la valla menos vencida (Argentina, 3) después de Costa Rica (2).
También será un duelo de dos grandes individualidades como Lionel Messi y Arjen Robben, figuras excluyentes de sus equipos durante la disputa de la Copa del Mundo.
El astro rosarino, de 27 años, es el goleador del equipo albiceleste con cuatro tantos y fue distinguido por la FIFA con el premio al mejor jugador del partido en todos los juegos de la fase inicial (Bosnia, Irán y Nigeria).
Por su lado, el delantero del Bayern Munich (30) fue "Man of the match" ante Australia y Chile y lleva marcados tres tantos, la misma cantidad que su compañero de ataque Robin Van Persie (30), de Manchester United.
Desde la clasificación a semis lograda el sábado pasado ante Bélgica, Sabella les dio descanso a sus jugadores para paliar el desgaste físico.
El entrenador no contará con el mediocampista Ángel Di María, que sufrió una lesión de grado 1 en el muslo derecho, pero sí recuperará al lateral izquierdo Marcos Rojo, que cumplió una fecha de suspensión e ingresará por José Basanta.
Para suplir al jugador de Real Madrid, el mendocino Enzo Pérez cuenta con las mayores chances por su buen desempeño cuando lo reemplazó en el juego con los belgas.
En Holanda, el influyente entrenador Louis Van Gaal, sabio para cambiar planteos y nombres en beneficio del equipo, dispondrá una variante táctica respecto del partido con Costa Rica, con la salida del delantero Memphis Depay y el ingreso de Jonathan De Guzmán para reforzar la mitad de la cancha en un esquema 5-2-1-2.
Probables formaciones
Argentina: Sergio Romero; Pablo Zabaleta, Martín Demichelis, Ezequiel Garay y Marcos Rojo; Enzo Pérez, Lucas Biglia, Javier Mascherano y Ezequiel Lavezzi; Lionel Messi y Gonzalo Higuaín. DT: Alejandro Sabella.
Holanda: Jasper Cillessen; Dirk Kuyt, Stefan De Vrij, Ron Vlaar, Bruno Martins Indi y Daley Blind; Georginio Wijnaldum y Jonathan De Guzman; Wesley Sneijder; Arjen Robben y Robin Van Persie. DT: Louis Van Gaal.
Árbitro: Cuneyt Cakir (Turquía), asistido por sus compatriotas Bahattin Duran y Tarik Ogun.
Estadio: Arena Corinthians de San Pablo (capacidad para 62.601 personas).
Hora de inicio: 17 (TV Pública, DeporTV, DirecTV y TyC Sports).

Un sistema anti Robben

Como sucedió en el exitoso Mundial de México 86, Argentina empezó a mostrar su mejor versión a partir de los cuartos de final. Ahora, el reto de Alejandro Sabella de cara al penúltimo escalón al que se enfrenta la Albiceleste es lograr boicotear el circuito de juego del conjunto que dirige Louis van Gaal. Y, por ello, el seleccionador argentino está obsesionado con la ocupación de los espacios y, especialmente, con cómo robarle protagonismo a Arjen Robben, la incuestionable figura de Holanda y uno de los grandes protagonistas del Mundial.

Desde el partido ante Bélgica, Sabella ha dedicado buena parte de su tiempo a analizar vídeos de los duelos de Holanda durante la Copa. Y, metido en su búnker, elaboró un plan para contrarrestar el sistema del equipo de Van Gaal. Holanda apuesta por un sistema 5-3-2 flexible que le ha convertido en un grupo compacto que presiona bien arriba para salir rápido al contragolpe gracias a la velocidad de Van Persie y Robben. El partido contra Bélgica fue un buen ensayo de lo que Sabella pretende de la Albiceleste en el choque de mañana. Concentración y sacrificio.

Un equipo corto que no deje espacios para jugar al rival. Pero, sobre todo, equilibrio y lucidez. Lejos de ser el conjunto anárquico que fue los primeros partidos de la Copa del Mundo, la Albiceleste dependerá mucho más de un Messi cerebral, más vinculado al juego colectivo, para aprovechar algún descuido de Holanda. Sabella tiene claro que los desplazamientos de Messi y las diagonales de Lavezzi e Higuaín en el Holanda-Argentina serán determinantes para demoler a la defensa holandesa.

En el caso de Leo, el 10 ya realizó con éxito ese trabajo frente a Bélgica. Solidario, se esforzó tanto por recuperar pelotas que hasta hizo hasta cuatro faltas, algo inusual en él. El desafío es que su rol de crack sacrificado no acabe por desnaturalizar su función principal dentro del campo. Sabella apostará otra vez por el sistema 4-4-2. Y en ese dibujo Biglia y Mascherano resultan fundamentales. Por un lado, intentarán que Robben no entre en juego entre líneas y, por otro, están obligados a no perder el sitio para hacer frente a los velocistas holandeses.

Lo tiene bien claro el jugador del Barcelona. «Sabemos que vamos a jugar contra un equipo que es de los mejores contragolpeando. Tendremos que tener todas las precauciones para no permitirles que lo hagan. Las vigilancias a los dos delanteros y al mediapunta deberán ser muy cercanas. No hay que darles espacio para correr, porque ahí son más rápidos y más fuertes».

Mascherano ve fundamental minimizar los errores: «Va a ser clave la concentración, la manera en que planteemos el partido, la paciencia que tengamos para tomar cada decisión que toque en cada momento y, sobre todo, la ilusión que tenemos por querer pasar a la final».

Un desafío para Rojo
Y cuando el 11 oranje caiga sobre la derecha del ataque de Holanda, se topará con Marcos Rojo, que volverá al once tras perderse por sanción el choque de cuartos.

El lateral del Sporting Lisboa será quien tenga la difícil labor de frenar a Robben. «Pégale hasta a los adoquines», le indicó Sabella a Rojo en el partidillo del entrenamiento pensando ya en el duelo frente al equipo de Van Gaal. Argentina tendrá que aprender a jugar sin Di María. Con Messi como referencia, la Albiceleste ya tiene en claro cómo será el método y la forma de frenar el juego de Robben.

Holanda contra Argentina: Un sistema anti Robben - MARCA.com